11/4/2010

Lo de antes de ayer y lo que vendrá

Vista panorámica del viernes en el Obelisco porteño.

Lo de antes de ayer fue algo histórico. Lo de antes de ayer me inspiró rabia de no estar ahí y envidia para con los que estuvieron. Lo que sentí antes de ayer lo deben haber sentido miles de argentinos a lo largo y ancho del país que no pudieron hacerse presentes en monumentos históricos y plazas pero participaron, sí, a su manera. Eso a lo que yo llamo “lo de antes de ayer” es la masiva convocatoria por Facebook de 6,7,8 para defender la aplicación de una ley de medios audiovisuales que viene siendo vapuleada por los jueces de los monopolios multimediáticos, y que me hizo sentir más ciudadano que nunca en mis 21 años de vida.

¿Alguien esperaba una concurrencia de semejantes características? Yo creo que no, ni siquiera los mismos foristas que se hicieron cargo de la organización a través de la red social lo presentían. Incluso los integrantes del panel del programa que se emite por Canal 7 se vieron sorprendidos y hasta emocionados cuando tuvieron que manifestar sus impresiones por lo que estaba captando la cámara del móvil. Es entendible, estos episodios no forman parte de nuestra vida cotidiana y ahí está el trabajo para los archivistas: habría que buscar en la historia de la TV nacional si realmente existe el antecedente de un programa que haya logrado semejante participación activa, espontánea y auto-convocada de la sociedad.

Miles de personas llegaron a 9 de Julio y Corrientes portando carteles anti-Clarín y repitiendo cantitos contra la oposición para defender una norma de la democracia en alegría. Pero había una noticia de último momento que no podía pasar desapercibida ni mucho menos: el rechazo de la Cámara de Casación al recurso dilatorio presentado por los abogados de Ernestina Herrera, dueña del Grupo Clarín, para cotejar las muestras genéticas de sus supuestos hijos, Marcela y Felipe, con el Banco Nacional de Datos Genéticos. En consecuencia, el examen de ADN -que significaría, como dijo el periodista Daniel Tognetti, un “jaque mate” a la impunidad y dominación del monopolio- está cada vez más cerca. Y está bien que así sea.

Si bien hasta el momento no hay nada confirmado, la crisis de Clarín abriría el espectro a otros medios nacionales y hay alguien que parece estar muy atento a esta caída estrepitosa: los empresarios cercanos al kirchnerismo. Tanto en el interior como en la Ciudad, el diario que hasta hace un año se jactaba de su hegemonía gráfica bajó muchísimo sus ventas y semana a semana procrea cada vez más lectores insatisfechos, producto de la mentira constante en sus noticias y la “cacería de brujas” desatada dentro de la redacción del diario.

Todos preparan su estrategia y ya piensan en cómo capitalizar a todos aquellos clarinistas que huyan despavoridos en caso de que se materialice la presunción de las Abuelas de Plaza de Mayo sobre la posibilidad de que los hijos de Herrera de Noble sean hijos de desaparecidos. La Nación y Página/12, por falta de tirada o diferencia de estilo, parecen estar en otro camino, es por eso que en los próximos meses el mapa de los medios se modificará radicalmente. De eso no caben dudas. Esperemos, sean quienes sean sus dueños, que sirva para fomentar cosas como “lo de antes de ayer” y estimulen a los ciudadanos a una mayor participación y enriquecimiento de la opinión pública.

Ahhh, y en caso de una nueva movilización, prometo que ahí estaré. Esta vez no me la pierdo ni mamado.

19/3/2010

En búsqueda de la riqueza intelectual


Aunque el objetivo, claro está, es el 2011, la realidad política de nuestro país se reinventa semana a semana sorprendiéndonos sin cesar por los caminos inesperables que va tomando. Este marco nos permite hacer conjeturas sobre el posible futuro del kirchnerismo y el Frente Unido en el Espanto (llámese así a la oposición de derecha y la funcional a ella), y escuchar hablar de dos escenarios posibles según la ideología que tenga el interlocutor: ante la falta de mayoría en ambas cámaras del Poder Legislativo, el Gobierno nacional deberá soportar la cancha marcada hasta el final del match o, un panorama mucho más negro todavía, el conglomerado conservador unificará formaciones para las elecciones presidenciales y liquidará por goleada al equipo de Cristina Fernández. Preocupante es que cualquiera de las dos interpretaciones significan un estancamiento en el avance de los debates trascendentales y necesarios para la sociedad argentina, últimamente tapados por la lucha-libre-vale-todo protagonizada por los Kirchner, el Grupo Clarín y ahora también los jueces, en pos del poder.

Nadie puede asegurar a esta altura del partido que las cartas están echadas en su totalidad. La hegemonía parlamentaria que tuvo el oficialismo en seis años de gestión le permitió abusar de su condición en varias oportunidades, lo que significó el nacimiento de un profundo rencor en el arco antikirchnerista, expresado en su máximo nivel a fines del año pasado cuando se modificó la correlación de fuerzas en las comisiones legislativas como resultado de las elecciones de junio. Ese odio inexplicable fue la fotografía que se vio la semana pasada y posiblemente se repita más de una vez en este año mundialista: un colectivo opositor unido en la venganza y con el único mandato de que el oficialismo muerda el polvo en todo lo que se proponga.

Algunos legisladores, ambiciosamente interesados, hablaron de un pacto profundo y hasta aseguraron contar con el apoyo comprometido, tanto en la Cámara de Diputados como de Senadores, para verter más paladas de tierra a la fosa del olvido en donde quisieran ver enterrado al kirchnerismo. Sin embargo, cuando al fin la "oposición" logró reunir a todos sus caballos de batalla y preparar la troupe para la guerra, emergieron a la superficie nada menos que las diferencias históricas que siempre caracterizaron a los partidos tradicionales, una barrera de hierro que deberán quebrar si aspiran llegar al Ejecutivo y que hoy por hoy parece estar más indestructible que nunca.

Lo cierto es que el clima político muestra signos leves de mejora ya que los bloques compactos que perturbaban -y perturban- el progreso de temas serios en el Congreso se están derrumbando. Así las cosas, oficialismo y oposición podrían encontrarse, antes que después, debatiendo leyes importantes para nuestro país con un nivel de riqueza intelectual mucho mayor al demostrado. Será fundamental en ese momento que nuestros representantes tomen nota de las necesidades del pueblo que los eligió y las involucren en los temas primordiales de la nación, sin importar las individualidades y muchos menos las cuestiones partidarias.

19/2/2010

¡La puta que vale la pena ser argentino!

Por Matías Di Santi
Desde Puerto Madryn

Monumento a un tehuelche en Madryn y grupos especiales GEOP y DESPO custodian las tierras de donde fueron desalojados los mapuches en Villa La Angostura. Dos escenarios antagónicos en un mismo territorio.

La ciudad de Puerto Madryn es un lugar paradisíaco. Lo mismo deben haber pensado los galeses que en julio de 1865 arribaron a bordo de El Mimosa para iniciar la colonización definitiva del Chubut. Por eso se quedaron, sin importarles que su intermitente morada durante los dos inviernos siguientes serían unos primitivos refugios excavados por su compatriota Edwyn Roberts un mes antes de su llegada. Si bien las condiciones de vida eran desfavorables como en otros puntos de la costa patagónica, hay una característica ejemplar que distinguió a los antepasados de estas tierras: la convivencia ecuánime entre el aborigen nativo y el -para ese entonces extraño- hombre blanco.

Todo indica que a pesar de tanto exterminio vivido trece años después en el marco de la Primera Campaña del Desierto comandada por el joven general Julio Roca, los Davies, Hughes, Roberts, Thomas, Williams y otros tantos gringos que emigraron primero fueron muy bien recibidos por los pueblos autóctonos. Así lo certifica una de las dedicatorias de los monumentos históricos que uno puede observar recorriendo la costanera que da al Mar Argentino: "A los antiguos pobladores tehuelches, habitantes originarios de la Patagonia, quienes compartieron estas tierras y sus conocimientos con los colonos galeses. Gesto que los enaltece por su espíritu solidario y respeto hacia el prójimo". El texto lleva la firma conjunta de la comunidad mapuche-tehuelche Pu Fótum Mapu (hijos de la tierra) y la Municipalidad de Madryn, dato llamativo si los hay en estos tiempos de brutal urbanización en que los gobiernos provinciales -defensores de los grandes terratenientes extranjeros- y los habitantes nativos -que intentan preservar los terrenos de sus ancestros- se encuentran en una continua puja por los intereses en juego. Sin temor a equivocarme, aquí las dos culturas lograron tolerarse/respetarse/complementarse como si fueran una sola y eso se percibe en el aire.

El ambiente cambia mil kilómetros al noroeste de lo que fue el primer suelo de los "pie grandes". Ante la lejanía, me propongo ingresar a los periódicos on line de Villa La Angostura y es ahí cuando me invade una gran impotencia e indescriptible rabia. Todas las noticias dan cuenta del atropello diario que viene sufriendo la comunidad Paichil Antriao por parte de la policía neuquina y las fuerzas de seguridad a sueldo del empresario estadounidense Henry Fisher, quien no sólo ha logrado comprar al gobernador Jorge Sapag y a la "Justicia" (no me lo van a poder creer pero adivinen cómo se llama el juez que emitió la orden de desalojo, Jorge Rafael Videla) sino también planea violar el derecho ancestral de los más débiles.

He escuchado decir en estos días que los mapuches "se lo merecen porque son unos vagos", resulta ser que ahora la holgazanería para ejercer una actividad justifica los golpes, las balas y la destrucción de viviendas ajenas, que convirtieron al Cerro Belvedere en un campo de violenta represión el pasado 12 de febrero. Conciencia plena del hecho criminal o ignorancia de este caso en particular, no lo sé, pero el desprestigio se mantiene presente.

Hace casi 200 años que nos independizamos y sin embargo la historia se repite o, mejor dicho, algunos quieren que las injusticias para con los aborígenes se sigan repitiendo. Ya se ha vuelto una costumbre en la Patagonia y en las charlas cotidianas de sus habitantes. La reflexión que surge, entonces, es: ¿en qué momento los derechos humanos van a ser más importantes que la propiedad privada? ¿Cómo es que la provincia de Neuquén -representada por sus "jueces" y autoridades de gobierno- defiende un bien material de un multimillonario extranjero antes que la integridad física de sus pares nativos? Ah, ya sé, no me lo digan, a veces me olvido del lugar común de que estamos en Argentina, donde todo es negocio y un billete "verde" puede terminar hasta con la honestidad y dignidad de los más incorruptibles.

Sin embargo, mi estadía golondrina aquí, en Madryn, es como si viviera en otro planeta. Se lo agradezco a aquellos visionarios que entre 1860 y 1970 se ocuparon de limar las asperezas para unir dos razas, dos religiones, dos lenguas, dos culturas. Retomando su experiencia -que debería funcionar como espejo para varios- y parafraseando al reconocido actor Héctor Alterio en Caballos Salvajes, ¡la puta que -a pesar de todo- vale la pena ser argentino!

13/2/2010

Un viaje al escenario del horror

Por Matías Di Santi
Desde Trelew

En la madrugada del 22 de agosto de 1972 el capitán de corbeta Luis Sosa le ordenó a un grupo de marinos que fusilara con ametralladoras a dieciséis miembros de diferentes organizaciones armadas peronistas y marxistas-leninistas. La masacre se produjo luego de que los presos políticos se fugaran del penal de Rawson y fueran capturados por las fuerzas militares antes de viajar al Chile del presidente socialista Salvador Allende. A pesar de que la prensa oficial habló de un nueva sublevación por parte de los guerrilleros que habían sido trasladados a la Base Almirante Marco A. Zar, El despertador publica este video a casi 38 años de lo sucedido para ratificar la versión de los hechos del ya fallecido escritor Tomás Eloy Martínez en su libro La pasión según Trelew:

8/2/2010

Comprar el mensaje

"Los periodistas que dicen que son objetivos son los que más manipulan".
Rosa Montero, periodista y escritora.


La semana pasada comprendí hasta donde el mensaje perverso que nos venden los monopolios de la comunicación puede socavar la armónica convivencia de las relaciones intrafamiliares. El trascendido llegó desde el exterior, una llamada inesperada alertó a mi madre sobre una medida restrictiva que sería anunciada por el Gobierno nacional: "¿Te enteraste Selvita? Parece que se viene otro Corralito, cuida tu plazo fijo por favor". La receptora cortó, fue invadida inmediatamente por el pánico y como método de deshaogo eligió compartir el mensaje con su hijo. Por supuesto que lo legitimó mencionando como argumento el antecedente-económico-marca-registrada del mayor verdugo de las clases media y baja argentinas durante la crisis del 2001 (¿hace falta decir que es el señor de la foto?), aunque no pudo determinar la fuente de semejante noticia vaga que ya corría peligrosamente de tubo en tubo entre la parentela/amigos/colegas y que tampoco estaba exenta de ser el resultado de un teléfono descompuesto. Por esas coincidencias inexplicables que a veces nos brinda la coyuntura, la presidenta Cristina Fernández le contestaba al otro día a ese rumor abstracto con un nombramiento concreto: el de la economista progre Mercedes Marcó del Pont al frente del Banco Central, identificada con la intervención del Estado en la economía y con preservar el valor de la moneda cuidando también el crecimiento de la producción y el máximo nivel de empleo posible para asegurar el bienestar de la ciudadanía, siempre según sus declaraciones.

¿Posee el oficialismo un margen de error suficiente de cara a las elecciones presidenciales como para adoptar una receta financiera de comprobada ineficacia? ¿Por qué se advierte sobre la repetición de una medida neoliberal que estafó a miles de argentinos y arrojó a otros millones a la pobreza si las decisiones adoptadas en materia económica hasta el momento parecieran demostrar que el rumbo es otro? Fueron mis dos preguntas-respuestas para desestimar un comentario que -a primera impresión más que una mentira- me pareció una ridiculez. La defensa del modelo kirchnerista me costó el enojo de mi ser más querido e incluso se me recordó impulsivamente que "un periodista nunca debe perder la objetividad para opinar" sobre la situación nacional.

Resulta ser que el análisis objetivo de lo que sucede en la realidad es la gran utopía de los medios periodísticos actuales, tanto por la selección desideoligazada de cierta información a la hora de difundir una noticia como por el exceso de subjetividad que termina conviertiéndola en una opinión demasiado politizada. Muchos profesionales de los medios han pecado de sinceros al admitir que "la objetividad no existe" pero otros continúan auto convenciéndose de poder ejercerla en un supuesto espacio de periodismo independiente. En la cancha se ven los pingos, por eso el operativo desánimo alimentado por las imágenes de un robo mañanero que se repiten hasta el cansancio, el informe periodístico de aguasvivas y mosquitos que parecieran operar como el maldito riesgo país o los textuales tendensiosos cuidadosamente seleccionados durante una entrevista o transmisión por cadena nacional, arroja por el suelo a la falaz consigna y revela que en ciertas señales televisivas Todo lo Negativo impera sobre el verdadero rol del comunicador social: multiplicarle los puntos de vista con rigurosidad, sensibilidad y solidaridad (condiciones que no prohiben una pincelada de subjetividad) a la sociedad , y no ser malintencionado en cada información que se transmita.

La llamada "Guerra Sucia Comunicacional" sumó en estos días un nuevo capítulo. En esta oportunidad fue la Presidenta quien se encargó de denunciar que fueron suprimidas declaraciones suyas en el canal de noticias TN, justo cuando informó que "accionistas de Clarín" estaban siendo "investigados por lavado de dinero". Hizo hincapié además en la estrategia montada desde algunos medios de comunicación que "quieren el fracaso de los argentinos" y se enriquecieron en el pasado a costa de la sumisión de los gobiernos débiles. Por último, puso como ejemplo la publicación "en la página veintipico, en un pequeño recuadrito (el título) 'Sube la producción automotriz'" por parte del diario que preside Ernestina Herrera de Noble cuando el año pasado, en la época que la producción del sector había registrado una baja, ese matutino "puso como dato en su tapa 'Bajo la producción de autos un 40 por ciento'".

En un país democrático como el nuestro la libertad de prensa significa poder escuchar a todas las voces y expresarse libremente. El conflicto comienza cuando el monopolio transforma este beneficio en perjuicio, a las buenas noticias en información insignificante y a las que no lo son en herramientas de extorsión del poder de turno. Detrás del rumor sobre un Corralito Versión II se esconde el verdadero objetivo mediático: poner en jaque al oficialismo y mantener la influencia sobre todos aquellos argentinos que compran el mensaje del caos inconscientemente. Selvita es una de ellos y a ella tuve que prometerle una falsa imparcialidad para que la discusión no pasara a mayores. No fue una experiencia sin importancia. Todos ellos deberán decirle "no" al juego de la mentira antes del 2011. Si no logramos ese "despertar mediático" a través de la concientización social, tendremos un nuevo 28 de junio pero esta vez será a nivel nacional.

27/1/2010

La otra tragedia


El terremoto de 7 grados en la escala de Richter ocurrido en Haití provocó que la desafortunada desgracia apareciera en la portada de todos los diarios del mundo -quienes reflejaron oportunamente la noticia debido al catastrófico saldo que dejó el fenómeno natural- y se desatara una ola de pedidos de ayuda humanitaria a un nivel nunca antes visto. Aunque muchas de las organizaciones de salud y misiones internacionales que aterrizaron en el aeropuerto de Puerto Príncipe, como la enviada por la Organización de Naciones Unidas (ONU) para la "estabilización" del territorio, se han olvidado a lo largo de todos estos años de la otra tragedia diaria que se vive en el país occidental de la Isla Española: la monstruosa propagación del Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA) entre sus habitantes mujeres.

Es claro que el apoyo de los "países amigos" -que no son otra cosa que las grandes potencias mundiales- a través de donaciones de dinero, contratación de mano de obra local bien remunerada, distribución de agua potable y viveres, y envío tanto de personal médico como de asistencia militar servicial, es vital para que los haitianos puedan tomar las riendas del destino de su propia nación. De lo contrario, la misma población civil se exterminaría con tal de sobrevivir y por ende la República caribeña dejaría de existir.

De hecho, lo que se cuestiona no es la necesidad de construir un nuevo país en un corto plazo, como pidió el primer ministro Jean Max Bellerive en Canadá, sino que el borrón y cuenta nueva propuesto por las autoridades políticas tenga en cuenta también la problemática sanitaria que afecta a 120 mil infectados con el virus de inmunodeficiencia adquirida (VIH, por sus siglas en inglés) sobre 10 millones de habitantes.

Hasta aquí todo parece ser historia repetida en el salvaje sistema capitalista en que vivimos pero un reporte global difundido recientemente por el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (ONUSIDA) informa sobre la feminización de la epidemia. Según el estudio, se calcula que el 60 por ciento de los portadores de la enfermedad infectocontagiosa que viven en Haití son mujeres. Mientras que en el extremo oriente de la isla, es decir República Dominicana, las estadísticas son menores pero no dejan de ser alarmantes, ya que 60 mil de los dominicanos son seropositivos y las infectadas llegan al 51 por ciento de ese total. La situación empeora aún más en la zona fronteriza que separa a las ex colonias francesa y española.

Especialistas en políticas de género como Myrna Flores Chian, coordinadora del Programa Género y Derechos de la ONG dominicana Profamilia, coinciden en que la feminización del SIDA en el Caribe insular, pero mayormente en Haití, se debe a la violencia de género de manera directa a través de la violencia sexual, y de manera indirecta por la incapacidad de las mujeres para negociar el uso de preservativos o las condiciones bajo las cuales tienen relaciones. Sobre todo cuando las víctimas de discriminación social y/o abusos tienen cuatro veces más posibilidades de padecer una infección de VIH que las mujeres que no sufren maltratos, según una investigación publicada por la ONG estadounidense Development Connections (DVCN).

Quizás para ganarse un lugar en el cielo, quizás para condicionar económicamente hasta la eternidad al país más pobre de América, el lunes 25 de enero representantes de los países del Primer Mundo se reunieron en Montreal para fijar un horizonte de diez años dentro de los cuales se deberá hacer lo posible para rescatar a Haití del pozo del olvido. Aunque no se habló de cifras, uno de ellos, el canciller brasileño Celso Amorim, adelantó una contribución inmediata de 230 millones de dólares para atender la emergencia. Iniciativa que fue acompañada por una medida "solidaria" de la ONU, que contrató a unos 500 mil haitianos para la remoción de escombros a razón de cinco dólares diarios y prevé contratar a otros 20 mil en su búsqueda empecinada de cadáveres.

Sin embargo, por ahora nadie habla de tratamientos antirretrovirales ni anuncia el verdaderamente necesario envío de medicamentos para reducir la cifra de seropositivos. Es más, desde la caída de Jean Bertrand Aristide a pesar de la revuelta popular de 2004 y a más de cinco años del despliegue de la Misión de Naciones Unidas para la Estabilización de Haití (MINUSTAH), la situación sanitaria apenas ha mejorado. Todavía hay mucho por hacer: esa es la sensación que queda cuando los sobrevivientes cuasi zombies miran a cámara con cara de siempre- estuvimos-así, la única diferencia es que ahora hubo un terremoto.

11/1/2010

Institucionalidad e Independencia


Si cualquier adivino del medio local se hubiera vestido de Manosanta para vaticinar que el país llegaría de cara al 2010 con un panorama económico propicio, hoy sería el invitado más buscado por los programas de humor y sobre todo por el espacio que conduce Anabela Ascar en "el canal de las noticias", allí donde desfilan personajes de diferentes rubros con capacidades grotescas -por momentos fingidas e inverosímiles-, dispuestos a hacer y decir lo que sea con tal de llegar a la fama. Lo cierto es que el Año del Bicentenario ya comenzó a rodar y ahora nadie puede predecir, ante los resultados concretos, que el Gobierno nacional haría bien los deberes en materia financiera. Contra todos los pronósticos apocalípticos de los gurúes de la city, mantuvo la cotización de un dolar a 3,83 pesos; consiguió que el superávit comercial (es decir, el excedente de billete verde en la relación exportación/importación) terminara por encima de los 18 mil millones de dólares, monto que se constituirá en récord histórico, y, un dato no menor, logró en tan sólo doce meses que las reservas del Banco Central superaran los 48 mil millones. Todo esto posibilitó que la presidenta Cristina Fernández comenzara a pensar en la creación de un fondo -a través de un decreto de necesidad y urgencia- para demostrarles a los organismos internacionales que existe voluntad de pagar la deuda. La negativa de Hernán Martín Pérez Redrado en aplicar esta estrategia sobrevino en un segundo DNU que lo removió de su cargo como titular de la entidad monetaria y en una feroz reacción de la oposición, que se abroqueló alrededor de su figura y le pidió que se atrincherara en su cargo como sucedió con Julio Cleto Cobos. Pasando la actualidad en limpio, aquello que comenzó siendo un necesario debate sobre la utilización o no de las reservas se convirtió en un mero enfrentamiento político, entre quienes están sufriendo las consecuencias de sus alianzas equívocas y aquellos políticos oportunistas que toman decisiones mal llamadas democráticas para presentarse como alternativas a lo que ya pertenecen.

El Fondo del Bicentenario representa el 40 por ciento del monto recaudado y tiene como principal objetivo el servicio de la deuda pública. Significa que en el momento de efectuar pagos, el Tesoro podrá utilizar ese dinero en vez de adquirir las divisas necesarias en el momento de su vencimiento. Este guiño enviado a los acreedores y a los mercados financieros interno y externo, permitirá disminuir la percepción del riesgo país, con el consiguiente incremento del valor de los títulos públicos y rebaja de las tasas de interés. Sin embargo, la presentación de esta medida económica irritó a varios miembros vitalicios del Frente del Rechazo -con la participación especial del mismísimo director del BCRA- que se niegan a usar las reservas a pesar de que en el pasado fueron partidarios de este método. ¿Es que para ellos los especuladores pueden acceder a estos recursos cuando se trata de fugar capitales, pero no la Tesorería de la Nación para "garantizar" el pago de compromisos asumidos ilegalmente desde hace décadas para endeudar al país?

Quienes se mostraron dispuestos a todo para que nadie le meta la mano a lo que llaman "el dinero de los argentinos" fueron dos radicales, Ernesto Sanz y Gerardo Morales, aunque poco tuvieran que ver con dar el ejemplo cuando fueron gobierno. Precisamente cuando el senador jujeño fue nombrado como secretario de Desarrollo Social de Fernando De la Rúa y este se hundió en sus ineptitudes, las reservas acumuladas apenas alcanzaban los 8 mil millones de dólares, mientras que ahora esa cifra se multiplica por seis. Sin la necesidad de tener que ir más lejos en el tiempo, fue el mismo Redrado que hoy aparece en todos los noticieros quien estuvo de acuerdo con el decreto aprobado en 2005 por el Congreso para saldar lo adeudado al FMI con plata del Tesoro.

Menciono este dato porque resulta lamentable que el ex editor-responsable de la revista Base Cero, que defendía la economía represiva de la dictadura con comunicadores como Bernardo Neustadt en la década del 70, se haya negado a renunciar a la presidencia del Central y forzara al gobierno a tener que destituirlo. Pero más vergonzoso aún es para los argentinos que la cabeza de esa institución recoleta se mantenga en funciones gracias a la complicidad del "Partido Judicial" al que responde la jueza María José Sarmiento, que en tiempo récord aceptó dos medidas cautelares contra los decretos presidenciales que crearon el Fondo del Bicentenario y removieron a Redrado de su atrincheramiento en el despacho de Reconquista 266.

Vemos una vez más que el kirchnerismo está pagando las consecuencias de haber abierto el abanico hacia una dirección incorrecta, tanto política como económica, y que los representantes de esos sectores desean apropiarse de un proyecto colectivo -nacional y popular- para reducirlo a una aspiración personal. Tal es así que la Presidenta está lidiando desde la resolución 125 con el único vice desestabilizador que tuvo la democracia, porque traicionó al oficialismo con el voto "no positivo" y ahora se plantea como alternativa en pleno ejercicio de su cargo. Mientras que el director del Central no se queda atrás: tiene la meta de culminar su mandato de seis años en septiembre, para convertirse en el único que lo cumplió desde la restauración de 1983, y pretende mostrarse ante la sociedad como un eventual próximo ministro de Economía con la ayuda del Grupo Clarín (no por nada, días antes de que estallara el conflicto con los Kirchner, Redrado se reunió con el CEO del multimedio, Héctor Magnetto, en su oficina).

Lo indiscutible es que en una organización de gobierno los funcionarios que no están de acuerdo con las políticas en carpeta y/o llevadas a cabo se enfrentan a una única opción: renunciar. De lo contrario, sus objetivos individuales terminan violentando los conceptos democráticos que tanto pregonan, como las declamadas "institucionalidad" e "independencia". Todo este enfrentamiento -primero económico y ahora político- me hizo pensar si De la Rúa tiene el perfil indicado para participar de la mesa de entrevistados extravagantes de Anabela. Digo, por la cantidad de patrañas que prometió cuando fue presidente y por el País de las Maravillas en el que creyó vivir mientras ejércitos de hambrientos invadían las ciudades desde las periferias en busca de comida. ¿Vamos a permitir que otro copie su desastrosa y caótica gestión al frente del gobierno y sólo sea recordado por su escapatoria en helicóptero de la terraza de la Casa Rosada?